El colmo de mi madre

Mi madre quiere una Mac. Sí. Eso: una Mac.

Pasó meses pidiéndome que le pasara las especificaciones de una buena computadora, y yo de buen hijo, que nunca le hice el favor, al final le pasé una lista de computadoras que podía comprar con menos de mil dólares, que es lo que me pidió.

Le recomendé unas Lenovo, Toshiba, Dell y HP, en ese orden. La Lenovo, siendo la de mejor calidad de color, no la quiso porque dijo que era muy cara. Al final, no se compró ninguna. Dijo que se la compraría allá, adonde fue (me falta un post sobre mi mamá migrando).

Pasarons sus buenas semanas y recibo un correo de mi señora madre en el que, además de las clásicas noticias, me pide que le averigue los precios de esa computadora que vio que “tiene 500 GB de hard drive y la pantalla plana super delgada es de 21 pulgadas y el teclado es pequeñito y bien plano.”.

Y yo: ajá ¿y la marca, y el modelo?

Al final, resultó que la marca era la de esas manzanitas mordidas, sí, Apple, y el modelo pues no sé, pero en todo caso, me sentí tan frustado: tantos años viéndome en GNU/Linux y de pronto: ZAZ! Mi madre quiere una Mac.

Lo bueno es que resolví el problema rápidamente: le expliqué, con lujo de detalles, que las Mac era más cara que cualquiera de las que le había sugerido antes, además que los programas le costaría un montón conseguirlo, entre otro montón de cosas.

¡Misión cumplida! Pero me queda la frustación de una madre pidiéndole a su hijo linuxero que le consiga una Mac. #FAIL

Síganme!

Tenía ganas de escribir algo en mi blog, pero no sabía qué. Y lo primero que se me ocurrió fue escribir sobre mi perfil en Twitter, que es como el único lugar público en la red donde me pueden hallar siempre (bueno, casi siempre, porque aunque los lea no siempre les voy a responder) 😛

En fin: mi usuario es @roirobo, así que síganme. 😛

PD: Y para que no pierdan el tiempo con su lector de códigos QR, el avatar de mi perfil en Twitter conduce a este mismo blog. JUAZ!

La imaginación al poder

Tengo miles de pesares encima mío, pero no por ello dejaré de estar alegre.

Tengo nostalgia de un montón de cosas. De que no estás vos, de que no está ella ni él, ni muchas personas que ya no están… de que ya no estoy yo, porque he cambiado.

Y me ataca el tiempo con su feretro vacío.

Aún así, la vida es como un juego de video: siempre van a ver más mundos que pasar.

Entonces, solo hay que escuchar buena música, y “when the music stop, turn on the light”. Y si no hay luz, pues a imaginarte un cuarto sorprenderte (así, al estilo Peter Pan).

Porque la imaginación está para llevarla al poder.

La vida es como un juego de Arkanoid

La vida es como un juego de Arkanoid.

Tenés múltiples poderes especiales que podés ir agarrando conforme avanzás en el juego, pero si te concentrás solo en eso, al final te dás cuenta que te quedan pocas vidas.

Por eso, es mejor concentrarse en agarrar sólo los poderes que querás, cuando querás, y no procurar agarrar el que ya tenés, porque de nada te va a servir… o sea, ya lo tenés. No te va aumentar el poder…

Además, es mejor ocupar al máximo la vida que te queda que pasar preocupado en los poderes que tenés.

A fin de cuentas, como dice el dicho (y si no existe, pues yo ya lo inventé), “es mejor echarla a andar que solo verla llegar”. ¡Olé!

We are NOT alone

Sí, no estamos solos.

Ovni from Rodrigo Isaac Rodríguez Borge on Vimeo.

We are NOT alone.

Video stop-motion producido con una cámara Sony H7.

Audio: “MemoryMoon_cinematic-sweeping” del paquete “mini moon-mobile” (www.freesound.org)

PD: Audífonos requeridos.

Editado con Luciole (https://launchpad.net/luciole), Avidemux (http://fixounet.free.fr/avidemux) y Audacity (http://audacity.sourceforge.net/?lang=es).

Continúa leyendo We are NOT alone

Irremediablemente pesado

Hoy es uno de esos días en los que ando solidariamente cretino. Sí, así, como lo dice Benedetti.

No sé qué puede suceder, pero en estos días me entra una nostalgia tremenda, y el porvenir se vuelve contra mí, como si quisiera descubrir en una sola mirada lo que pasará de aquí a tres días, cuando seguramente ya me sienta un poco mejor. O peor aún, como si quisiera descubrir el mundo en un minuto, y saber que de aquí y ahora a allá y después, puedo estar mejor.


Continúa leyendo Irremediablemente pesado